Anarcopositivismo criminológico

¿Emma Lombroso? ¿Cesare Goldman?

¿La prisión es una protección social? ¿Sirve para algo?

Los seres humanos continúan siendo enviados a peores lugares que el infierno, en donde son ultrajados, degradados y torturados, ya que la misma sociedad debe ser protegida de los fantasmas que ella misma creó.

La prisión no sirve para nada. Es “salud” que provoca epidemia.

El medio social cultiva criminalidad.

Los crímenes cometidos están condicionados por el ordenamiento social y económico. Las tendencias criminales innatas se encuentran enriquecidas por el medio social. Sus víctimas entran a un callejón sin salida.

Todo humano incluso el más depravado ama su libertad.

El criminal es como si fuese un microbio. Sólo se torna relevante cuando el medio que lo contiene fermenta.

Cada sociedad tiene los criminales que se merece.

Un ladrón de Milán dirigiéndose a Lombroso: “Yo no robo, sólo tomo del rico lo superfluo, además, ¿no roban los abogados y mercaderes?”.

Un prisionero escribió: “Estoy prisionero por robar media docena de huevos. Los ministros que roban millones son honrados”.

Dijo un convicto educado: “Las leyes de la sociedad están estructuradas con el objetivo de asegurar la riqueza del mundo para el poder y la especulación, privando a la porción mayor de la humanidad de sus derechos y oportunidades”.

Luego añadió: “La religión roba el alma de su independencia. El patriotismo es un estúpido culto del mundo en donde el bienestar y la paz de sus habitantes son sacrificados por aquellos que se benefician de él”.

El convicto concluyó: “robar es una actividad honorable”.

Es imposible esperar buenos resultados de las cárceles. Como también es imposible echar un buen vino en una botella mohosa.

Nada más que una completa reconstrucción de la sociedad liberará a la humanidad del cáncer del crimen. Con el despertar de la conciencia social, el individuo medio aprenderá a rechazar el honor de ser el sabueso de la ley.

Emma Goldman (La palabra como arma, Recortes)

 

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