“Cristo Rey (de tus militancias)”

Brainstorming de un futuro “ex monje franciscano”

Levantarse a las seis de la mañana e insultar violentamente a la persona que menos lo merezca.

Goebbels es igual al “petiso orejudo”.

Estoy completamente harto de los esclavos que nunca se rebelan.

Estoy completamente harto de los periodistas deportivos.

Estoy completamente harto de Gabriela Michetti (Gabriela Michotta).

Estoy completamente harto del sabor de la hostia.

Richard Wagner fue compañero de barricada de Mikjail Bakunin.

Participar en una barricada puede hacerte escribir “Dios y el Estado”, pero también puede llevarte a componer “El anillo de los nibelungos” o a denunciar públicamente –y con total tono antisemita- la “inaceptable judaización del arte”.

Ergo: haber participado de una barricada (acto, marcha, manifestación, huelga, revuelta) habla menos de tu persona (y/o tus convicciones) que el olor de tus axilas.

“Cuando el fuego crezca quiero estar allí”.

Creció, estuviste, te quemaste y a los treinta días fuiste bombero.

Sueño con chuparle las tetas a una mujer policía.

Me lavo los dientes con culebras y nadie sospecha de mi cordura.

Estoy completamente enfermo de saliva.

El cliente no siempre tiene la razón, la víctima tampoco.

Si el vino es la sangre de Jesús, yo soy “la respuesta viva” al gran interrogante del máximo hit de Carlos “La Mona” Jiménez.

Juntar frazadas para los inundados o ir a tomar mate con los presos no es ruptura cultural sino mera reproducción de asimetrías.

Porque volvés a tu casa y no estás preso ni inundado.

Hacelo en silencio. Comprate una pizza.

El cobro de indulgencias nunca se abolió.

No necesariamente un ciego canta mejor que un vidente.

No necesariamente una travesti baila mejor que una mujer heterosexual.

El acto inclusivo progresista y sobreactuado del “normal” es la expresión más cobarde de su fascismo.

La propina, la lástima y el “premio políticamente correcto” a un lisiado no hacen más que reafirmar la superioridad vertical del que camina.

Subirse a una silla de ruedas en el living de tu casa para “saber que se siente”.

Filmarse y hacerles una broma a tus amigos por el día de los inocentes.

Existen poemas/obediencia debida.

Existen poemas/acto reflejo.

Existen poemas/pacta sunt servanda.

Existen poemas/legítima defensa.

Existen poemas/estado de necesidad.

El bidet me excita.

Juro que me quedaría horas enteras con el chorro contra el culo.

Inhalar las cenizas de Platón.

“Alto pase platónico amigo”.

Que te echen del boliche por vender un gramo de las cenizas de Platón, por vender una línea de las cenizas de Platón, por vender una bolsita de las cenizas de Platón.

Que te contraten como RRPP.

Coger con la bailarina más linda de todo el boliche a cambio de un gramo, una línea, una bolsita de las cenizas de Platón.

Estoy completamente de acuerdo con aquellos que afirman que teorizar sobre el origen del universo te convierte en un depravado.

Estamos indiscutiblemente rodeados de trotskistas a los que León Trotsky hubiera mandado a pagar sus facturas.

Los trotskistas de los que estamos indiscutiblemente rodeados se merecen pasar tres horas en la fila del Pago-Fácil.

Tus dedos en V deberían juntarse y meterse en tu garganta.

Bien a fondo. Hasta vomitar.

Arte urbano.

Grafiti Nac & Pop: la bulimia es peronista.

Increíble pero cierto: el radicalismo UCR se llama radicalismo.

Mover la lengua con una pastilla sublingual en la boca y afirmar (a-margamente) que la vida es poco menos que un filtro de Instagram.

Maxi Postay (Soda Cáustica, Ediciones Aula 28)

LTF. Abolicionismo de la cultura represiva.

Fotografía original: Maxi Postay

 

 

Sé el primero en comentar

Deja un comentario