Carta de un niño suicida

Los partidarios de la impersonalidad y su devoción por el olor empalagoso de la sangre.

La salitre de la barba de una cucaracha que solo se dedica a observar cardúmenes de humanos.

La venenosa transpiración entre los pliegues de una obesa llamada comodidad.

La espectacular capacidad de las ranas de adaptar la audición de acuerdo a sus deseos sexuales.

Los frenéticos espirales de ídolos. Su fascinación por los muros.

Un león haciendo vista gorda a la traición y reconociendo un hijo bastardo. Un león que solo piensa en la perpetuación de su especie.

Una virgen coreógrafa de orgias.

Resistencias dóciles naufragando como legiones de anzuelos en altamar.

Barricadas en ciudades falsas anunciando una cantidad insoportable de emperadores.

La humedad en los ojos de un caracol.

La sobrevaloración de la felicidad.

El llanto desconsolado de un pez.

Los condenados y su fervor por las cadenas.

 

Bruno Ferro

Fotografía original: Nobuyoshi Araki

LTF Abolicionismo de la Cultura Represiva

 

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