Tics

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos. No por uno. No por Hulsman, no por Christie, no por Mathiesen, no por Zaffaroni, no por Basaglia, no por Foucault, no por Adorno, no por de Beauvoir, no por Bolívar, no por Freire, no por Douglass, no por Marx, no por Trotsky, no por Butler, no por Perón, no por Guevara, no por Dutschke, no por Rimbaud, no por Sade, no por Deleuze, no por Luxemburgo, no por Malatesta.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos. Para conocer la cosa no es preciso conocer el detalle. Como éste es limitado nuestros conocimientos son sólidos.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos. No necesitamos expertos ni arbitrarias fragmentaciones disciplinarias. No necesitamos temáticas insulares. No necesitamos la inducción a la reducción. Concluir es violencia. Fragmentar, complicidad. Especializarse, un espejismo.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos. De aproximaciones insólitas viven los militantes poetas y se pudren cuando alguien pone techo a su exploración inacabada.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos. La diferencia entre el anteojo y la anteojera es su pretensión en tránsito. Manejar, completar, definir, encuadrar, adecuar, enmarcar, identificar: verbos menores.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque la cultura represiva está en todo, pese a no existir un todo, pese a que todo deja de existir abruptamente.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos. Un inodoro, una cloaca, una superstición estética. Un dios, un estado, una cárcel, un ocultamiento eficaz. La rectitud del ballet y Luis XIV.  La monogamia que no es regla. La poligamia que no es regla. La insumisión que siempre es virtud. La pureza que siempre es artificialidad. Sandía policía. Melón ladrón. Concha peluda. Autoestigma. Equilibrio. Suerte. Aristóteles y el lenguaje que aminora el devenir de tu petardo, de tu pólvora mojada, de tu mordaza transparente, de tus buenos modales, de tu miedo a las tormentas, de tu pis en la cama, de tu eyaculación precoz. El diseño de una plaza y la banalización del círculo. Los pensamientos prohibidos por Justiniano, las conversaciones filtradas, las respuestas repensadas, las reflexiones pragmáticas, la elasticidad de los proverbios. Librería best seller. Poesía escondida. Exaltación del debate cronometrado. Sufragio-fiesta. Carnaval-piquete. El rating, la publicidad y el eructo contenido. Idolatría. Mi más sentido pésame. La glorificación del muerto inofensivo. La crucifixión del vivo amenazante. Romanticismo melódico. Romanticismo basura. Romanticismo disfraz. Romanticismo-positivista.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos.

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El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque se pretende combatir el patriarcado con una ley penal.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque los cannabicultores se oponen a la despenalización del consumo de cocaína.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque la “justicia” social se ofrece a cambio de verticalismo, sumisión y amor incondicional al padre, a la madre y al espíritu santo.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque combatimos el capital yendo de la casa al trabajo y del trabajo a la casa.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque militar por la hegemonía ideológica de un militar es militar por la desaparición de la militancia.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque pensar, repensar y ser creativos es menos “político”, menos relevante y menos comprometido socialmente que pegar un afiche o memorizar un discurso.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque los especialistas en encierro hablan más de Foucault que de los encerrados.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque los que luchan por la desmanicomialización creen que los manicomios no son lo mismo que las cárceles.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque los que luchan por la desmanicomialización aman a Freud, aman a Lacan y sienten compasión por los “enfermos” de esquizofrenia.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque quien no cree en la pena es juez penal y quien no cree en la cárcel cree en la cárcel-pueblo.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque el amor libre se apoya en la ciencia para justificarse.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque cinco países con derecho a veto dan lecciones de “derechos humanos” a ciento noventa y cinco países con derecho a ser vetados.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque mientras exista la idea de que somos incapaces de resolver nuestros problemas  sin necesidad de recurrir sistemática y obligatoriamente a una autoridad central, el antagonismo dictadura/democracia es completamente superficial.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque los que odian el terrorismo de estado aman el terrorismo de estado. Porque Videla es terrorismo de estado. Pero la cárcel, también lo es.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque quien se sensibiliza con el Perro Andaluz trata de negros de mierda a los que escuchan cumbia villera.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por  todos porque quien escucha cumbia villera cree que sólo puede y debe escuchar cumbia villera.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque los que dicen repudiar la violencia institucional dan hasta la vida por una foto con el Papa.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque un estudiante universitario con ideas libertarias se preocupa por su “nota” al final del cuatrimestre.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos  porque una mujer que sueña con la transformación cultural cree que si un hombre le mira las tetas la está cosificando.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque un hombre que sueña con la transformación cultural cree que decirle “puta” a una mujer durante un acto sexual es cosificarla.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque Kropotkin reverenciaba a Lombroso.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque los anarquistas contemporáneos que reverencian a Kropotkin, lo hacen literal y anacrónicamente, y de este modo terminan reverenciando a Lombroso.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque la crítica radical es funcional al “objeto” que se critica, y la crítica tibia, cobarde y oportunista, un acto revolucionario.

El abolicionismo de la cultura represiva debe ser hecho por todos porque quien osa imaginar al Subcomandante Marcos chupando una pija merece ser ejecutado. Tics, tics y tics.

Maxi Postay (La humedad de los ombligos, Ediciones Aula 28)

LTF. Abolicionismo de la cultura represiva.

 

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