Guerra de guerrillas espectral (escenario)

Guerra de guerrillas espectral:

Instancia paranormal en la que el abordaje de la historia se reconoce a sí mismo como algo completamente ajeno a cualquier hipotética línea cronológica.

La historia no es silogismo aristotélico, A+B=C, causa y efecto, acción y reacción.

La historia es constante superposición.

La historia no es evolución. La historia, ni siquiera, es dialéctica.

La historia es un constructo cultural en constante disputa.

La historia es interpretación, subjetividad y recorte.

La historia es  “un relato”.

Imagen profética, paréntesis mental:

La objetividad historiográfica ha sido decapitada. La objetividad historiográfica, en tanto trampa/ardid de patriarca/patrón/monarca/autoridad, circula desnuda -y sin cabeza- por los pasillos zigzagueantes de una universidad en llamas.

El conocimiento es poder.

Quien controla el pasado, controla el futuro.

A la historia la escriben los vencedores.

A la historia la cuentan los que trabajan para los vencedores, los que creen en los vencedores, los que temen contradecir a los vencedores.

A la historia la escuchan los hijos de los que trabajan para los vencedores, los que creen en los vencedores, los que temen contradecir a los vencedores.

Y los nietos, y los bisnietos, y los tataranietos.

Y la repiten y la repiten y la repiten…

Historia kapelusz vs. Contrahistoria.

Maestra/pizarrón/calendario/homenaje vs. basural/ceniza/cajón/silencio.

La guerra de guerrillas espectral es un acto de justicia poética.

Una metáfora/insecto.

Una matanza de estatuas y billetes.

Un escenario transtemporal que advierte:

“¡Cuidado! Ciertos personajes del pasado, movimientos del pasado, acontecimientos/sucesos/hechos del pasado NO SON PASADO.

¡Cuidado! Los muertos viven, los muertos matan. Los muertos no están muertos, o sí, pero sólo en sentido estrictamente material.

¿Y qué importa la materia? ¿Y qué importan las autopsias? 

¡Cuidado! Los muertos que viven y matan deben morir.

¡Pero atención!

También hay otros muertos.

Muertos que los muertos que viven y matan dieron por muertos pero no están muertos (o deben no estarlo).

¡Pero atención!

También hay otros muertos.

Muertos que los muertos que viven y matan dieron por muertos pero deben ser resucitados”. 

Manifiesto LTF:

Si Hobbes trabaja para el rey, Hécate lo hace para la pulga.

Asimetría consciente.

Foquismo o rendición.

Táctica y estrategia NIVEL 1.

El enemigo es Dios, necesitamos un Dionisio.

El enemigo es Platón, necesitamos un Diógenes de Sínope.

Resurrección, reconversión, venganza.

Mandato sifonáptero.

Abolicionismo de la cultura represiva.

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Explicación simplificada I:

La mierda represiva es milenaria, la resistencia a la mierda represiva también lo es; la mierda represiva se impuso como verdad única, la resistencia a la mierda represiva ha sido sistemáticamente invisiblizada (neutralizada/banalizada/exterminada), lo que permitió que la mierda represiva se haya impuesto como verdad única.

Dejar en evidencia este proceso, la poesía DEBE ser hecha por todos.

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Explicación simplificada II

Los muertos que viven y matan devienen existir oficial.

Existir oficial, aceptado pasivamente (idiotamente) por cientos de millones de muertos en vida, incapaces de controvertir por sí mismos ni una coma del mundo que los rodea, incapaces de advertir/percibir/denunciar que los muertos que viven y matan devienen existir oficial porque -precisamente- viven y matan. O, mejor dicho, viven porque matan (porque mataron, porque destruyeron y/o en el mejor de los casos, porque fueron funcionales a quién y/o quiénes mataron y destruyeron).

Los muertos que viven y matan, DEBEN morir.

Morir de la mano de otros muertos, que se daban por muertos, pero DEBEN vivir.

Morir de la mano de otros muertos, que se daban por muertos, pero DEBEN ser resucitados.

Resucitados por los vivos que decidieron vivir (y no morir en vida).

Resucitados por los vivos que decidieron destruir ese existir oficial.

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Verbigracia (mapa/rizoma):

MUERTO VIVO QUE MATA: Dios, Platón, San Agustín, Luis XIV, etc.

MUERTO QUE SE DABA POR MUERTO Y DEBE VIVIR PARA MATAR AL MUERTO VIVO QUE MATA: Dionisio, Lilith, Diógenes de Sínope, Conde de Lautreamont, etc.

MUERTO EN VIDA: Normal orgulloso de serlo, Religioso religado religante, Pensador racionalista, Juez, Burócrata, Moralista pudoroso pacato rancio fascista, etc.

VIVO QUE DECIDE VIVIR (NO MORIR EN VIDA) Y DESTRUIR EL EXISTIR OFICIAL: Abolicionista de la cultura represiva.

LTF. Abolicionismo de la cultura represiva.