La hija de las gárgolas

Condenada al deseo eterno

Hambrienta de promesas carcomidas por la esperanza

Asediaba a la moral desde el inicio de los tiempos.

Desde sus pedestales inmortales

Destinada a contemplar el paso de los siglos en perturbador silencio

Le declaro la guerra a la cruz

Prometió corromper a los hombres

Se aparecía en las peores pesadillas de todos aquellos que son cómplices

De los que aceptan,

De los indiferentes,

De los que tienen la panza llena,

De los que obedecen,

De los que respetan,

De los que nunca se burlaron de un poderoso,

De los poderosos,

De los amantes de las buenas costumbres,

De los que desprecian el cuerpo,

De los adoradores de la paz,

De los que siempre pidieron permiso,

De los que piensan que la vida es un plan.

Ella, la hechicera, la bruja de Endor, dio a luz a la poesía.

Para que ya nadie conciliara el sueño

para destruirlo todo.

 

Bruno Ferro

Fotografía original: Antoine D’Agata

LTF Abolicionismo de la Cultura Represiva

 

Sé el primero en comentar

Deja un comentario