La vigencia cultural del altísimo

Rafael Videla es Jesucristo disfrazado.

Apenas una marioneta.

Los campos de concentración son la contracara inevitable de la Tierra Prometida.

Un exterminio elaborado por sus ancestros.

No hay genocidio sin Dios.

Genocidio debería escribirse “Genosindios”.

Y los “indios” muy bien lo saben.

Indios: in-dios: sin dios, ergo: seres pasibles de conversión y/o exterminio. A pesar que los etimólogos no estén de acuerdo conmigo, la coincidencia es demasiado sospechosa.

Porque no hay Santiago Maldonado sin resistencia Mapuche

Y no hay pueblo Mapuche en resistencia sin Dios genocida.

No hay Hitler

No hay Stalin

No hay Pinochet

No hay Videla

No hay Pol Pot

No hay Thiers

No hay Bush (padre e hijo)

No hay Franco

No hay Mussolini

sin Dios único y verdadero.

Así que no me vengan con boludeces.

Dios no merece ni un suspiro de nuestro respeto.

Para Dios sólo hay odio, desprecio y asco.

 

Alejandro Castellani (La Palabra Encarnada, Ediciones Aula 28).

LTF. Abolicionismo de la cultura represiva.

Imagen: León Ferrari 

 

Sé el primero en comentar

Deja un comentario