Matices

La escena transcurre en los pasillos de tribunales:

El juez A le dice al juez B: “Estás siendo muy duro”.
El juez B le dice al juez A: “Estás siendo muy blando”.
Luego de esta breve conversación a propósito de la intensidad de sus sentencias, el juez A y el juez B se saludan con un abrazo y se instalan en sus respectivos despachos.

El juez A y el juez B hoy van a condenar.
El juez A y el juez B hoy van a corroborar que los hombres y mujeres de este mundo somos incapaces de resolver nuestros problemas por nosotros mismos.
El juez A y el juez B hoy van a creerse imprescindibles.
El juez A y el juez B hoy no van a pagar impuesto a las ganancias.
El juez A y el juez B hoy van a recibir un salario descomunal a cambio de simular que “hacen algo”.
El juez A y el juez B hoy van a ser tratados como dioses y, aunque finjan lo contrario, se pararán frente al espejo y se imaginarán en el Olimpo.

Hoy, cientos de burócratas que sueñan con ser como el juez A o el juez B, van a volver a sus casas con sus bocas llenas de gusto a “culo”.

Maxi Postay (La humedad de los ombligos, Ediciones Aula 28)

LTF. Abolicionismo de la cultura represiva.

 

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