Tres secuencias vindicativas

El primero de septiembre del año 1159, una mosca asesinó al único papa inglés que tendría la historia oficial. Adriano IV, había dedicado sus cuatro años de papado a perseguir a los normandos, los herejes de su época. La venganza es un plato que se come frío.

Animal del latín “ane” criatura dotada del soplo vital.

Animal, del sustantivo anima, aliento de dios.

Animal, algo que respira, dicen los fabricantes de nebulizadores.

Según el Génesis, el dios único crea al hombre a su imagen y semejanza y el hombre nombra/categoriza/amaestra al animal.

“Dios no tiene nada que hacer con el ganado”, decía San Agustín en Civitas Dei.

“Tampoco la razón”, diría –posteriormente- Descartes.

El animal no es más que un autómata carente de alma. Ergo no puede quitársele la vida, como tampoco se le quita la vida a una máquina cuando se la rompe. Legitimación análoga a la utilizada para exterminar indios y mujeres.

Un lingüista francés, devenido monje, llamado Furetière, miembro de la Academia Francesa, publicó en 1690 un Diccionario Universal, en el cual equiparaba a los hombres y mujeres conquistados con el animal por su fisonomía diferente al conquistador: “Casi toda América está poblada de salvajes. La mayoría de los salvajes son antropófagos. Los salvajes andan desnudos y son peludos, están cubiertos de pelos.”

Para Hegel la conquista/exterminio de los pueblos originarios era mera consecuencia de la inferioridad de los indios respecto de los conquistadores. Inferioridad que requería ser suprimida para dar lugar a la civilización. Estos pueblos de culturas débiles perecen tan pronto como entran en contacto con pueblos de cultura superior, como la de los europeos que tratan a los nativos como a niños. Este es el trato más hábil para intentar que en algún momento accedan al espíritu.

El 25 de mayo del 2016 en la ciudad de Rajastan, un camello le arrancó de una mordida la cabeza a su dueño luego de permanecer atado durante más de diez horas al rayo del sol en la India.

Adiestra quien convierte al salvaje/no católico/no racional en un ser civilizado/normal/racional.

La razón es un atributo de un grupo de elegidos -siempre humano- que define qué es verdadero y qué es lo herético o anormal.

Los pilares de la filosofía estoica se fundaron en la prevalencia de la virtud (razón) sobre todo aquello que no estuviera “dotado” de ella: mujeres y animales. Porque la vires o virtud era cosa de hombres. Misoginia y antianimalidad siempre fueron de la mano.

Séneca, o “se necans” o “el que se mata a sí mismo”, compara al animal con el hombre dócil: “igual que el timonel maneja su timón, que el pintor usa su pincel, del mismo modo los animales se mueven ágilmente, nacen adiestrados”.

El 19 de abril del año 2017 la ministra argentina de Seguridad, Patricia Bullrich, fue mordida por un perro en su brazo derecho mientras se proponía a dar un discurso en la presentación de la nueva Policía Federal.

Julia Rodriguez (Abolicionismo Salvaje, Cap. I)

LTF. Abolicionismo de la cultura represiva. 

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